¿Qué es un usufructuario en la Renta?

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¿Has heredado una vivienda de tu cónyuge como usufructuario?, ¿no sabes cómo hacer la declaración de la renta? Es bastante habitual que una persona herede el usufructo de la vivienda habitual en la que vivía con su cónyuge y los hijos hereden la nuda propiedad. Esta situación genera muchas dudas a la hora elaborar la declaración de la renta. En este artículo vamos a analizar que es un usufructuario y como se declara esta situación en la Renta.

 

 

¿Qué es el usufructo?

En relación con la propiedad de un inmueble (como una vivienda) se generan varios derechos: 

– El derecho de uso, es decir, la utilización de la vivienda.

– El derecho de disfrute, es decir, de recibir los frutos que produzca la vivienda, en el sentido, por ejemplo, de las rentas del arrendamiento si se alquila el inmueble. 

– El derecho a disponer del inmueble mediante operaciones como la venta o la donación, por ejemplo. 

 

El usufructo se regula en los artículos 467 y siguientes del Código Civil, que lo define de la siguiente forma: 

El usufructo da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley autoricen otra cosa.

 

El Código Civil catalán también define el usufructo en el apartado 2 del artículo 561-2 de la siguiente forma: 

El usufructo es el derecho real de usar y gozar de bienes ajenos salvando su forma y sustancia, salvo que las leyes o el título de constitución establezcan otra cosa.

 

Por lo tanto, el usufructo da derecho al usufructuario a usar y disfrutar de la vivienda y la nuda propiedad da la facultad de disponer del inmueble, de tal forma que el usufructo es el derecho a usar y disfrutar de un determinado bien. 

 

 

Declaración del IRPF y usufructo

La regla general es que todas las personas que reciban rentas deben elaborar la declaración de la renta, pero solo tienen obligación de presentarla aquellas personas que superen un límite de ingresos anuales. El IRPF es el impuesto que deben pagar las personas físicas residentes en España por los beneficios o rentas que hayan obtenido a lo largo del año fiscal. En el concepto de beneficios y rentas se incluyen los ingresos derivados del trabajo por cuenta ajena (salario), los ingresos derivados del trabajo por cuenta propia (actividad económica de los autónomos), los ingresos que proceden de prestaciones públicas como pensiones y ayudas y los ingresos derivados de capital inmobiliario (rentas que se derivan de un alquiler) y los derivados del capital inmobiliario (acciones y participaciones en sociedades mercantiles), entre otros. 

 

En el caso de constitución de usufructo sobre bienes inmuebles el artículo 22 de la Ley del IRPF, que regula los rendimientos de capital inmobiliario, establece que: 

 

1. Tendrán la consideración de rendimientos íntegros procedentes de la titularidad de bienes inmuebles rústicos y urbanos o de derechos reales que recaigan sobre ellos, todos los que se deriven del arrendamiento o de la constitución o cesión de derechos o facultades de uso o disfrute sobre aquéllos, cualquiera que sea su denominación o naturaleza.

 

2. Se computará como rendimiento íntegro el importe que por todos los conceptos deba satisfacer el adquirente, cesionario, arrendatario o subarrendatario, incluido, en su caso, el correspondiente a todos aquellos bienes cedidos con el inmueble y excluido el Impuesto sobre el Valor Añadido o, en su caso, el Impuesto General Indirecto Canario.

 

Por otro lado, cuando el usufructo se constituye de forma gratuita (que es lo habitual), es decir, sin que exista contraprestación por parte del usufructuario se aplican una serie de reglas específicas que son las siguientes: 

– Se presumen retribuidas, salvo prueba en contrario, las prestaciones de bienes, derechos o servicios susceptibles de generar rendimientos de trabajo o de capital. 

– La constitución de un derecho de usufructo, vitalicio o temporal, sobre un inmueble a favor de un cónyuge o pariente, genera un rendimiento de capital inmobiliario que deberá valorarse a precio normal de mercado. 

– El rendimiento no podrá ser inferior al señalado en el artículo 85 de la ley del IRPF: En el supuesto de los bienes inmuebles urbanos (….) así como en el caso de los inmuebles rústicos (…), tendrá la consideración de renta imputada la cantidad que resulte de aplicar el 2 por ciento al valor catastral, determinándose proporcionalmente al número de días que corresponda en cada período impositivo. En el caso de inmuebles localizados en municipios en los que los valores catastrales hayan sido revisados, modificados o determinados mediante un procedimiento de valoración colectiva de carácter general, de conformidad con la normativa catastral, y hayan entrado en vigor en el período impositivo o en el plazo de los diez períodos impositivos anteriores, el porcentaje será el 1,1 por ciento.

 

 

¿Cómo declara el usufructuario en la Renta un bien inmueble?

Si eres usufructuario de un inmueble y consultas tus datos fiscales para hacer la declaración de la renta, verás que los inmuebles aparecen tanto para ti como para la persona que tenga la nuda propiedad. En esos datos se identifica el inmueble por su referencia catastral y su valor catastral y se indica la parte que corresponde al usufructuario y al nudo propietario. 

 

En relación con el usufructo y la Renta se pueden dar varias situaciones con un inmueble: 

– El usufructo del inmueble se atribuye a una persona por una herencia, pero todavía no se ha repartido la herencia. Si el inmueble está alquilado, cada heredero debe declarar los rendimientos que produzca el bien (renta de alquiler) por partes iguales hasta que se firme la escritura de partición de la herencia

– El usufructo del inmueble lo tiene una persona que ha alquilado el inmueble. Si el usufructuario recibe los frutos (rentas) del inmueble deberá declararlos en la renta como rendimiento de capital inmobiliario. 

– El usufructo del inmueble pertenece a una persona que mantiene dicho inmueble vacío. En este caso, el usufructuario tiene la vivienda vacía y a su disposición y deberá declarar en la renta por la imputación de rentas inmobiliarias el 2% del valor catastral de la propiedad. Si el valor está registrado después del 1 de enero de 2004, el porcentaje a aplicar es del 1,1%. Esta norma también se aplica a aquellos inmuebles que, en la fecha de devengo del impuesto no tengan valor catastral o dicho valor no se haya comunicado al titular. 

– El usufructuario utiliza el inmueble como vivienda habitual y no recibe ninguna renta. En este supuesto el usufructuario estará exento de pagar el IRPF por el usufructo. 

 

También puede ocurrir que el usufructuario venda el usufructo a cambio de un precio. En este caso, deberá incluir en la declaración de la renta la ganancia que haya obtenido y tributar por ella. 

Otro supuesto que se puede producir es que el usufructo se constituya sobre valores mobiliarios, es decir, acciones o participaciones de una sociedad mercantil. En ese caso, el usufructuario deberá tributar por las rentas que obtenga por capital mobiliario por aplicación del artículo 25.1 de la Ley del IRPF. En definitiva, es necesario conocer la situación del usufructuario para ver cómo declarará la Renta y contar con la ayuda de asesores inmobiliarios expertos que estudien el caso.

 

 

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Ana Vila

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